
11 Dic Inteligencia Artificial Y Big Data: Solución o Problema para El Médico
Las tecnologías de la información están experimentando un crecimiento exponencial y ya son una realidad difícil de ignorar.
Su desarrollo está afectando a todos los sectores productivos, pero parece tener una especial relevancia en el sector de la salud. Es aquí donde su recorrido es especialmente prometedor a la vez que se acompaña de las mayores dificultades por el volumen de datos que se manejan y sus características; que implican que estén afectados por una estricta regulación.
Para los clínicos, el manejo de estas aplicaciones ya supone un reto por diferentes motivos entre los que podemos destacar:
- La obligación de incorporar datos fiables a la historia clínica, acorde a los estándares establecidos.
- La posibilidad de compartir la información clínica con múltiples usuarios.
- La necesidad de una formación adicional y específica sobre el uso de las nuevas aplicaciones.
- La conveniencia de asumir protocolos y recomendaciones, y actuar acorde a directrices establecidas, basadas en inteligencia artificial (IA).
Las organizaciones lideres del sector de la salud están empezando a incorporar en sus sistemas de gestión esta tecnología, lo que está permitiendo a los sistemas ser más interoperables; haciendo cada día más viable el reto de la historia clínica universal y la asistencia a distancia; facilitando el desarrollo de estudios basados en los datos del sistema gracias a la IA como ya sucede en el desarrollo de algunos ensayos clínicos.
Pero todo esto ¿cómo afectará a los médicos? ¿Será una solución o más bien un problema?.
Nadie duda sobre los avances que está experimentando la medicina gracias a estas nuevas tecnologías, pero el médico, como profesional liberal, lo tendrá cada vez más difícil y deberá adaptarse a los nuevos requisitos demandados por la sociedad y por el sistema.
Además, será especialmente complicado para el profesional que no se encuentre amparado por alguna de las grandes organizaciones del sector de la salud. El médico independiente se verá en la obligación de asumir nuevas inversiones para disponer de los recursos necesarios para afrontar todos los retos descritos. Y para ello deberá ponerse en manos de empresas expertas que le puedan facilitar esta adaptación a las exigencias del sector, de los operadores y de los usuarios.
